Hacia tiempo que tenia como asigntarua pendiente escribir. Escribir en un blog o en un cuadernillo de papel y tapas negras que antaño siempre me acompañaba alla donde fuera. Un bloc donde anotar con letra menida vivencias, sentimientos y todo aquello que me pasaba por la mente: siempre he sido un escritor frustrado, siempre he sentido mas y mejor de lo que alguna vez llegue a escribir y ahora con el ordenador, con una pantalla, con miedo, con recuerdos y un espiritu contagiado de todo menos amor quiero escribir al mundo y a mi mismo.
Graham Grenn decia en El fIN DEL ROMANCE que todas las historias tienen diferentes comienzos y que depende del azar o de la inspiracion elegir en que instante empezar a contar una historia. Yo ahora me encuentro ante esta tesitura: que historia y en que momento la empezare a contar? a caso cuando naci? contar aquello que me contaron que fui y ese niño delgado y palido que no reconozco en ninguna fotografia? tal vez el dia en que la conoci y que tapoco entonces yo conocia como lo que luego termino siendo.
Era Febrero y lo recuerdo bien porque es mi cumpleaños. No se si por aquel entonces habia empezado a usar corbata o seguia aferrandome a la indignidad de una ropa juvenil. Hacia frio pero eso no es raro porque siempre tengo frio y desde aquel dia lo he tenido mas que lo tuve en toda mi vida.
Se llamaba Paloma
Y su nombre me parecia maravilloso aun sin conocerlo, al verla sentanda con las piernas cruzadas y un vaso de algo que intuia mas fuerte de lo que la realidad seria. Sus piernas cruzadas y sus medias relucientes y sus zapatos de seda, su falda asomando peligrosamente la sospecha de un muslo.
Nunca he sido un hombre apasionado. Nunca el sexo me ha llamado la atencion de forma extraordinaria y no es porque no disfrute de el o no me lo proporcione con los medios oportunos pero he pasado grandes partes del tiempo en estado casi angelical por su asuencia total. No soy un santo, y no soy incorropible: he tenido erecciones en los momentos mas inadecuados con la tipica novia de 15 años en el primer baile achuchados. Pero no soy un salido.
Cuando la vi, sentada, con el vaso, las medias y el muslo supe que algo estaba pasando: me gusto y no se si a ella yo le guste en ese momento porque nunca consegui arrancarle una confesion concreta. Se reia y me miraba con unos ojos de espanto y para mi aquello equivalia a todos los te quiero del mundo.
Tenia el pelo rizado y negro: lustrosos, cuidado, pero no con prepotencia de leon que podria haberse permitido del mismo tono de noche oscura de sus ojos, de dos piedras de ebano y azabache.
Aquella noche yo estaba en la plantaquinta de un enorme edicifio acristaladoque eranlas oficinas donde trabajamos los dos. Ella una planta masabajo con un piesto de directora bien pagado, yo de cuasi-administrativo( que era una broma frecuente que hacia con otros compañeros abogados en un juego de palabras con los cuasi-contratos ). Yo pese a ser igualmente licenciado en derecho no tenia la suerte de ser el hijo de amo, señor y jefe supremo de todo el tinglado.
Si algo recuerdo con entusiasmo y contradictoriamente me hace sentirme triste y alejado es pensar en el olor de su cuello. Olia a una mezcla extraña que la identificaba en las sabanas aun cuando hacia horas que se habia ido. Era el olor a ella, a su perfume disuelto en cada palpito y de su propio aroma.
Era una mujer con poderio que se sabia mover con zapatos de vertigo con la misma seguridad que los planos de corodones ocn la que me acostumbre a verla fuera del horario de trabajo. La besaba como a un niño extraviado en una calle y llora.
Por aquel entonces yo no sabia mucho de su vida: fue una epoca dulce y divertida, fue una epoca tierna y la mas feliz que recuerdo de toda mi vida aunque muy posiblemente la tenga idealizada y por eso siga escribiendo monotonamente sobre lo mismo que vivi y pase y me empeñe en contar las distintas versiones de lo que fue y hasta de lo que pudo haber sido.
No conocia dePaloma mas que su nombre que en realidad era el de Paloma, y no conocia mas que su primer apellido:Del Cedro, asi quePaloma del Cedro se convirtio en todo cuanto queria, necesitaba y tenia.
Meses despues me entere de su secreto, aunque eso es relativo porque mas que enterarme Paloma me lo conto, o por lo menos sus evidencias me lo contaron.
Paloma era la pequeña de dos hermanas y no guardaba ninguna buena relacion con ella, ni con su padre con que se soportaba por ser no solo progenitor sino jefisimo. Ante el era ante quien la veia mas nerviosa, mas niña, menos agresiva y sobretodo con mas miedo al fracasar en una tarea, en equivocarse en una palabra, en una sonrisa fuera de lugar.
Su madre vivia a caballo entre aqui y alla en un derroche continuo de botox, de ropa y de masajista: evidentemente llevaban ya casi media vida separados.
Un viernes iba yo a casa de Paloma que siempre era una aventura: vivia en un edificio de ricos con portero de carne y hueso que te inspeccionaba en rueda de reconocimiento como para retenerte en su memoria por si resultabas ser un visitante non grato o simplemente un ratero en busca de las migas de explendidas de los demas.
Acto seguido el mismo ceremonial de preguntarte insquisitivamente a que piso y a ver a quien me dijia, la llamada pertinente al inquilino. Yo siempre esperaba nervioso todos los pasos de la ceremonia de la recepcion y chasqueaba los dedos con las manos detras de la espalda, con el aire acondicionado y la moqueta y los sofas del hall impecables el olor a ambientador de cine que me recordanban la sala de espera de un dentista.
Palomasiempre esperaba con unos tejanos y ropa comoda, con la puerta entreabierta para no tener que perder el tiempo en mi recepcion y asi aprovechar para poner un par de copas de vino o algo para distraernos a los momentos previos del sexo ( que solian ser inmensos, inconmensurables y de fantasia en tecnicolor). Aquella tarde noche algo de su aspecto me parecio extraño. Como descuidado pero desde dentro: los ojos no tenian el mismo brillo, tenia la cara cansada y estaba palida. Creo que por ptimera vez en todos aquellos meses de escarceos y de jugar a ser pareja sin serlo la vi tener frio y yo que siempre he sido friolero tuve durante unos segundos la esperanza de haber empezados a parecernos y a ser una promesa de futuro.
El futuro fue una caida a plomo en medio de ninguna parte y una ambulancia y un llamar a todo el mundo sin saber que explicar o como explicarlo. Paloma se estaba marchando.
Por aquella epoca acababa de leerme una novela de Javier Marias: Mañana en la batalla piensa en mi, y aquella lectura condiciono todas las horas que pase esperando que alguien me informara de lo que estaba pasado, si era grave, si viviria, si estaba embarazada...
Y no lo estabao por lo menos no de vida y si de muerte. Las palabras sonaron como un disparo, como un eco profundo que no entendia: primero me enfade con ella por no avisarmelo, despues conmigo por no saberlo ver, despues con el mundo por hacerme eso:
Tenia leucemia y aquel no era su primer ingreso, tal vez si el mas grave de los ultimos tiempos. Me debio ver la cara de tonto porque el medico serio, vestido con el tipico pijama verde y la bata blanca me puso la mano en el hombro en una señal de afecto que me asusto:
O Paloma estaba realmente mal o el que tenia mala cara era yo.
Pase la noche acurrucado en una silla, mirando la hora, tomando cafe, bebiendo zumo, saliendo a fumar robandole algun cigarro al primero que pasase y llamando a su padre a un numero que nunca contestaba.
Contacte con Monica, su mejor amiga y casi hermana, que se presento medio dormida, medio demasiado despierta y sin peinar. Estaba furioso y se lo hice saber. NO le dio mas importancia, bajo la vista y me miro con mas intensidad queriendome decir: eso ahora no importa.
Y no importaba.
Creo que ahora se que en ese momento fue cuando me enamore. O por lo menos cuando fui consciente de que estaba enamorado o por lo menos la queria. Ese momento en el que te levantas, miras el lado vacio de tu cama, o con suerte todavia lleno, y te das cuenta de lo que sufririas si no estuviera.
Me di cuenta de madrugada, con dolor de espalda, sin afeitar, esperando que alguien me dijera que era una broma, que realmente estba embarazada, que habia sido un mareo que nos podriamos ir a casa y que todo seria como siempre. Con las rutinas de la visita al insquisidor portero, con el olor a ambientador de cine, a sus risas relajadas de fin de semana, a sus besos, a su sexo.
Paloma seguia sedada, o cuanto menos semi-inconsciente no se si por la mediccion, no se si del propio batacazo desde la altura de su cuerpo. Pense que por su expresion algo deberia dolerle, no tenia la cara relajada, y su cuerpo era una escultura de tubos, y maquinas de colorines y pitidos a su alrededor. Me recordo a Ali Baba en su guarida y al mimos ambiente aseptico del hall impresonal de su casa de millonario.
Una maquina insuflaba aire en lso pulmones como Dios le insuflo a Adan aire en los suyos. Un ruido sordo y ritmico que te hacia preveer cuando todo su cuerpo se moveria como balanceado por una ola suave. Tuve ganas de besarla. No me atrevi. Le cogia la mano a mi alcance con su via y el suero lo que fuera goteando ritmicamente en el filtrador de las botellas. Quise decirle que la queria, que la necesitaba, que porque no me lo habia dicho y que como se sentia. La verdad es que no dije nada. Me quede alli delante aguantandole la mano y con las palabras agolpandose en mi cabeza. Creo que me maree.
Dos dias despues Paloma podia recibir visitas. Seguia ingresada en su zona de cuidados intensivos pero si bien a veces no podia hablar otras con los ojos sabia que por lo menos se estaba enterando de algo que lo que le decias. Fue como ver nacer a un pollo. Siempre me imagine que si los pollos fueran humanos, o si los humanos nacieramos como los polloso todos volveriamos a la vida como Paloma. En una nube de sueño paulatino.
Despues todo se normalizo. Paloma fue a su planta y tardo todavia unas semanas en salir de alli. Ya caminaba, ya reia, ya hacia chistes malos y sobretodo me miraba como pidiendome perdon por todo aquello. No le gustaba dar explicaciones, y creo que nunca las dio, pero entonces rompio su costumbre.